Mostrando entradas con la etiqueta Oraciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oraciones. Mostrar todas las entradas

Orar en la presencia de Dios

|

Señor, tú me sondeas,
me penetras y me conoces;
sabes de mi vida más que nadie;
lo sabes todo.

Cuando me siento, allí te tengo;
cuando me acuesto, allí estás;
donde quiera que esté
tú te haces siempre presente.
¡Tú estás aquí: Dios, tú eres Amor!

Cuando voy de camino,
cuando corro como un loco;
cuando huyo de mí mismo
buscando lo que no encuentros;
cuando llamo a una y otra puerta
y todas se me cierran,
donde quiera que vaya o huya,
allí presente estás tú.
¡Tú estás aquí: Dios, tú eres Amor!

Tú conoces los pensamientos
de mi corazón;
tú sabes de los deseos limpios
o confusos de mi alma;
tú estás al tanto de las tensiones
o conflictos de mi vida;
tú sientes mi dolor cuando quiero ocultarlo: en el dolor estás tú.
¡Tú estás aquí: dios, tú eres Amor!

Cuando la crisis me aprieta
y me siento desesperado;
cuando la prueba me golpea
y me siento cansado y solo;
cuando la soledad
y el absurdo llaman a mi puerta,
en medio de mi agitación y confusión,
de nuevo está tú.
¡Tú estás aquí: Dios, tú eres Amor!

¿A dónde iré, Señor, que pueda alejarme de ti y no verte?
¿A dónde huiré y pueda dejar a mis espaldas tu rostro?
¿A dónde caminaré que no encuentre tus huellas en el camino?
Donde quiera que vaya , allí, donde yo llego, estás tú.
¡Tú estás aquí: Dios, tú eres Amor!

Si cierro mis ojos
y miro en lo profundo de mi mismo;
si peregrino a lo más secreto
y hondo de mi corazón;
si hago silencio
y escucho dentro de mí una palabra,
allí te siento, allí te oigo,
allí en mi interior estás tú.
¡Tú estás aquí: Dios, tú eres Amor!

Cuando me encuentro conmigo mismo
y me sondeo a fondo;
cuando toco mis sentimientos
y palpo mi corazón joven;
cuando callo
y me dejo surgir como realmente soy,
en lo profundo de mi ser joven estás y surges tú.
¡Tú estás aquí: Dios, tú eres Amor!

Siempre tú; siempre tú, vaya donde vaya;
tu presencia inunda mi vida y todo cuanto existe.
Porque eres Amor lo llenas todo, lo vives todo, lo sabes todo;
porque eres Amor te encuentro siempre a mi lado, peregrino.
¡Tú estás aquí: Dios, tú eres Amor!

Creer en el Resucitado

|
Creo en el Resucitado,
en el Señor de la Vida,
en Jesús de Nazaret,
carpintero sencillo,
hombre de pueblo,
predicador itinerante,
compañero de camino.

Creo en Resucitado,
el hijo de María,
quien hizo vida
sus palabras del Magnificat,
porque llevó la Buena Nueva
a los pobres y excluídos.

Creo en el Resucitado,
señor de la comunidad,
quien para enseñar el amor de Dios
llamó a discípulos
para compartir su vida.

Creo en el Resucitado,
el que caminó los pueblos de Palestina,
el que anduvo por las orillas del lago,
el que se mezcló con la gente del pueblo,
para mostrar con su vida
que Dios no se olvida de los hombres,
conoce el sufrimiento
y quiere la liberación y la justicia.

Creo en el Resucitado,
el que se ocupó de los que sufren,
el que tuvo compasión de los enfermos,
el que se acercó a los marginados,
para enseñarnos
que el Dios de la Vida
nace entre los pobres de este mundo.

Creo en el Resucitado,
el que se animó a presentar a un Dios vivo,
el que denunció los ritos vacíos
y las leyes hipócritas,
el que habló con palabras sencillas,
para enseñarnos que lo importante
es vivir lo que Dios propone

Creo en el Resucitado,
el que entregó la vida,
el que cargó la cruz,
el que vivió el conflicto, la incomprensión
y la persecución por ser fiel.
El que nos enseñó que a Dios
se lo conoce si se practica su voluntad.

Creo en Jesús,
el que vivió
como Dios quiere que vivamos todos,
Creo en el Resucitado,
que nos llama a seguir sus pasos
y hacer de nuestra vida
una Pascua para los demás,
un paso del Señor para todos,
una signo de que la vida
es siempre más fuerte
que toda la muerte
que nuestra sociedad engendra.

Creo en Jesús
porque quiero vivir como El.

- Ayúdame a lograrlo, Padre Bueno -

Marcelo A. Murúa
Tomado e http://www.buenasnuevas.com/espiritualidad/oraciones/oracion-67.htm

Cuaresma: Campaña 40 días con los 40 últimos

|
Madrid, 23 febrero 2009 (IVICON).- El Informe Anual del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) revela que España ostenta el puesto número trece en el Índice de Desarrollo Humano (IDH), con un 0,940. Una lista que encabeza Islandia con un 0,968 y en la que compiten por el primer puesto países como Japón, Canadá, Francia o Estado Unidos.
En amplio contraste con los primeros puestos del IDH, se sitúan a la cola de la lista países que ostentan el trágico record de sólo un 0.336, como es el caso de Sierra Leona o el de Afganistán, Irak, Liberia o Somalia, que debido su grave situación interna no poseen ni siquiera datos que añadir al Índice de Desarrollo Humano.
Estos países, que figuran como los menos desarrollados del mundo, serán los protagonistas de la campaña “40 días con los 40 últimos”, que desde hace varios años los religiosos marianistas ponen en marcha en el tiempo de cuaresma.

Se trata de una iniciativa que pretende dar a conocer la “situación concreta que vive cada sociedad y tomar una posición ante las estructuras de injusticia, opresión y pecado que rodean a los seres humanos, sobre todo a los más desfavorecidos”, tal y como se recoge en la web http://www.40ultimos.marianistas.org/, habilitada por la congregación marianista y en la que se recogen todos los materiales relativos a la campaña.
Desde el próximo día 25 de febrero, miércoles de ceniza, y a lo largo de los cuarenta días que separan de la celebración de la Pascua, 40 días con los 40 últimos propone un itinerario a través de los países situados a la cola del desarrollo mundial. Unos datos relativos al contexto geográfico, social e histórico ayudarán a contextualizar la realidad de cada país en concreto. Junto a esos datos, una carta escrita por una persona de ese país acercará al lector a la situación concreta “sin prejuicios ni justificaciones”.
Las cartas marcarán la pauta diaria de cada jornada de la campaña, proponiendo a la vez una cita de la Palabra de Dios como invitación a la oración y “a pedir perdón por la parte de pecado colectivo que nos corresponde”, para concluir con el gesto de escribir una respuesta a la carta recibida mostrando “que es posible cambiar, empezando por uno mismo, aunque sea mediante gestos pequeños.”

Quiero andar, Señor

|

QUIERO ANDAR, SEÑOR

Por las sendas del bien

y descubrirte junto a mí.

Por la línea de la verdad

y saber que Tú eres la Verdad.

QUIERO ANDAR, SEÑOR

Libremente y con paz,

con alegría y en hermandad,

de pie y con la cabeza bien alta.

QUIERO ANDAR, SEÑOR

Empujado con el viento de la fe,

arropado con la brisa de la esperanza,

apoyado en el bastón de la caridad.

QUIERO ANDAR, SEÑOR

Con la tranquilidad de tu perdón,

con la respuesta de mi fe.

Siempre, en mis caminos,

contigo como amigo.

Amén.

Carta a Jesús

|
Queremos compartir con todos vosotros la oración comunitaria que tuvimos el pasado lunes, día 2 de febrero:

Querido amigo Jesús:

A pesar de las dudas tengo la certeza de que me Amas y sólo deseas hacerme feliz. Quiero hacerte feliz a Ti.

Dame tu fortaleza para transmitirla a quienes sienten en este momento una gran debilidad; y alegría para hacer creíble que vives en mí.

Gracias por preocuparte de mí, por ayudarme cuando lo necesito y por quererme tanto, aunque no me lo merezca. No me dejes jamás.

Amigo, perdona pero me has hecho reflexionar y es verdad que no he ayudado en mi 100% a mis hermanos necesitados, voy a intentarlo, el dar más.

Ojala supiera poner amor en todas mis obras y fuera de auténtica ayuda para los que me rodean con mi ejemplo.

Jesús, quiero ser manso y humilde como tú, que tu corazón sea el motor de mi vida, que mi corazón se abra al amor de Dios para siempre encontrar la paz interior, y que esa paz fuerce a mi corazón a seguirte y hacer que los demás en mí te vean.

Hoy pongo en tus manos todo lo que soy. Quiero vaciarme de mí para estar disponible para ti. Gracias por lo que me das, por lo que me quieres. No permitas que me aparte de ti, sino que en todo, haga tu Voluntad.

Quiero decirte sí, aún en las dificultades d la vida, lléname de tu AMOR para ser instrumento de tu PAZ.

Querido amigo, te pido de todo mi corazón y con toda mi alma que cesen la guerra y el hambre en el mundo, pues todos los más débiles que mueren por esta causa hace que los que realmente te esperamos no suframos por estos hermanos. Te pido la paz y que los más débiles como son los niños no sufran.

Gracias.

JORNADA MUNDIAL POR LA PAZ (30 enero)

|

Construyamos una casa donde pueda morar el amor
y todos puedan vivir seguros,
un lugar donde los santos y los niños digan
cómo los corazones aprenden a perdonar.
Construida con esperanzas y sueños y visiones,
roca de fe y bóveda de gracia;
aquí el amor de Cristo pondrá fin a las divisiones.
Construyamos una casa donde hablen los profetas,
y las palabras sean fuertes y verdaderas,
donde todos los hijos de Dios se atrevan a buscar,
a soñar de nuevo el reino de Dios.
Aquí la cruz se alzará como testigo
y símbolo de la Gracia de Dios;
aquí con una sola voz proclamamos la fe de Jesús.
Construyamos una casa donde se encuentre el amor
en el agua, el vino y el trigo.
Una sala de banquete en una tierra santa,
donde se encuentren la paz y la justicia.
Aquí el amor de Dios por medio de Jesús
es revelado en el tiempo y el espacio;
cuando compartimos en Cristo la fiesta que nos libera.
Construyamos una casa donde las manos se extiendan
más allá de la madera y de la piedra
para sanar y fortalecer, servir y enseñar,
y vivir el mundo que han conocido.
Aquí el proscrito y el forastero
llevan la imagen del rostro de Dios;
pongamos fin al temor y al peligro.
Construyamos una casa donde se nombre a todos,
sus canciones y visiones sean escuchadas
y amadas y apreciadas, enseñadas y proclamadas
como palabras dentro de la Palabra.
Construida con lágrimas y llantos y risas,
oraciones de fe y cánticos de gracia,
proclámese esta esperanza del suelo al techo.

Carta a los Reyes Magos

|
Queridos Reyes Magos: Melchor, Gaspar y Baltasar.

Harto cansados debéis estar tras una tan larga caminata. Lo vuestro es leer y releer nuestras cartas. ¡Ah, claro! ¡Y traernos, luego, lo que os hemos pedido! ¿Atentos? Pues comenzamos…

Traednos la buena costumbre de mirar hacia arriba para poder así descubrir esa estrella llamada ideal, o vocación, o valor, o ilusión, o meta, por la que merezca la pena vivir, luchar y morir. Esa estrella que, en definitiva, nos conduzca hasta Él.

Traednos vuestro coraje y valor, sin los cuales seremos incapaces de dejar nuestros dorados orientes, ni de atravesar tan largos desiertos, ni de llegar a encontraros en una tierra tan llena de falsas estrellas y de falsos dioses como este Occidente.

Traednos el desprendimiento imprescindible para ser capaces de dejar a los pies de nuestro Dios el mucho o poco “oro” que tengamos (¡con lo que nos gusta el oro!), el mucho o poco “incienso” que nos den (¡con lo que nos gusta que nos den incienso!) y la poca o mucha “mirra” de la que dispongamos (¡con lo sensuales y apegados a todo tipo de confort que nos sentimos!).

Traednos la ilusión de ser de por vida “epifanía de Dios”. Que contagiemos a todos las ganas de ir hacia Él, en vez de servir de estorbo o de vacuna para no contagiarse. Que quien nos mire, le vea. Que nuestra misión nazca de haber hecho antes vuestra misma travesía del desierto.

Traednos, en fin, la decisión de volver desde ahora a nuestra vida diaria, como volvisteis vosotros. ¡Por otro camino! Por el mismo que vuelven cuantos, siguiendo su estrella, terminaron descubriéndole.

Y, por favor, no nos traigáis nada más. O, al menos, no nos traigáis nada de lo que acostumbramos año tras año a pediros…

Bendición de la mesa de nochebuena

|
BENDICIÓN DE LA MESA DE NOCHEBUENA

Bendice, Señor, nuestra mesa en esta noche de Luz.

Quienes vamos a cenar celebrándote
Sabemos que la fiesta eres Tú
Que nos invitas a nacer siempre de nuevo.

Gracias por el pan y el trabajo,
Por la generosidad y la esperanza.

Danos fuerza y ternura para ser personas justas,
Llena de paz nuestras vidas
Y que la gratitud alimente cada día del año.

Tú eres bendición para nosotros,
Por eso, en esta noche fraterna,
Bendice la tierra toda, bendice nuestro país.

Bendice esta familia y esta mesa.
Bendícenos a cada uno de los que estamos aquí.

Amén.

Oración hindú

|

Que cese el dolor en todo el mundo.
Que sea desterrado del hombre, de las cosas,
de todo lo que vive.
Que cada uno de los seres
que poseen por sí mismos, o lo han tomado,
el sentido incompleto de todo,
quiera estar en la paz y en la salud.

Que en las diez partes de la tierra
se espere la libertad.
Los seres están ya casi muertos de anemia y enfermedad.
Que ellos aguarden
la recuperación, la reintegración a la salud.

Que los amenazados, los aplastados
por el miedo a reyes, ladrones o soldados,
y los que éstos condenaron a muerte,
los que se mueven entre angustia, necesidad y hambre,
todos, crean aún en la liberación.

Los apaleados, los encarcelados
y atormentados, los miserables,
los harapientos, los agotados por el esfuerzo,
los enfermos, los envejecidos por multitud de penas.
Todos éstos deben esperar aún ir un día
por el mundo libres de su carga:
los apaleados, de sus golpes;
los aterrorizados por la muerte, de sus fantasmas;
los acosados por los jueces, de todo miedo.

Que los muertos de hambre y sed
puedan comer beber hasta hartarse.
Que los ciegos puedan llenar sus ojos de forma y de figuras.
Y los sordos, sus oídos de música agradable.

Que los desnudos sueñen con vestidos de muchos colores;
y los mendigos, con buena comida;
y todos, con dinero para poder comprar
bebidas y joyas de todas las clases y ser felices.

Que no llegue el sufrimiento ni el dolor.
Que todos se sientan bien y gocen de lo más hermoso, de lo más agradable,
y estén siempre bien llenos de felicidad.

Que todos puedan comer y beber
y gozar de magníficas ceremonias religiosas
y de conciertos de música y fuentes y lagos y estanques llenos de lotos. Que todo esto se les conceda con sólo pensar en ello.

Y que esta felicidad vaya de unos a los otros
hasta que les llegue a todos a la medida de sus deseos.
Que todos ellos se cumplan y se realicen en magníficos frutos.

Oración hindú.
Plegarias de todos los hombres. F. Cebolla y J. Sierra. Sígueme.
|

(Dedicado al estupendo grupo de las hojaldrinas de chocolate)

El Señor ha puesto su mirada sobre nosotr@s;
ha puesto su confianza y su esperanza.
El Señor Dios ha hablado y cuenta con nosotr@s.

Jesús, cuenta con nosotr@s
para devolver la luz donde hay oscuridad.
Cuenta con nosotr@s
para construir entre tod@s
la civilización del amor
allí donde hay egoísmo, tristeza y angustia.

Cuenta con nosotr@s
para luchar por la paz en medio de un mundo
donde muchas veces la solución
se encuentra recurriendo al uso de la fuerza.

Jesús, cuenta con nosotr@s.
Cuenta con nosotr@s
para que su Palabra llegue al último rincón de la tierra.
Cuenta con nosotr@s
para sembrar la semilla de su evangelio;
semilla que produce frutos de fraternidad y amor.

Jesús ha puesto su mirada en nosotr@s
y nos dice que seamos sal de la tierra.
Sal para dar sentido a la vida;
para hacer ver que merece la pena
ser vivida desde el proyecto de Jesús.

Sal, porque al igual que sin ella
la comida no es agradable, sin Jesús,
sin su presencia viva entre nosotr@s,
nuestra vida se vuelve insípida.

Nosotros queremos ser sal de la tierra y luz del mundo,
porque el cristiano no ha perdido su vigencia;
porque nunca como hoy su papel es tan importante;
porque siempre tendrá algo que decir.
Nosotros queremos ser sal que dé sentido y felicidad al mundo.

Cuenta con nosotr@s, Señor.
Queremos ser luz que ilumine
y muestre el verdadero rostro de Dios, el Dios Amor.
Cuenta con nosotr@s, Señor. Amén.

1. A DESCARGAR FOTOS COMO L@S LOC@S

2.

3.

4.